Pero esto digo: el que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre.          2 Corintios 9: 6-7

 

Es por su generosidad que podemos seguir haciendo lo que Dios nos ha llamado a hacer como iglesia, servir a sus miembros y la comunidad para la Gloria de Dios. Gracias!